{"id":150,"date":"2017-06-04T10:00:31","date_gmt":"2017-06-04T10:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/?p=150"},"modified":"2017-10-15T17:41:56","modified_gmt":"2017-10-15T17:41:56","slug":"el-verdugo-de-su-genealogia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/es\/2017\/06\/04\/el-verdugo-de-su-genealogia\/","title":{"rendered":"El verdugo de su genealog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>\u00abY entonces volv\u00ed a encontrar aquel punto de apoyo que hab\u00eda descubierto el \u00faltimo d\u00eda de estudio a la Nov\u00edssima, aquella rabia honda y persistente, desbordante, implacable, contra todo y contra todos, y me sent\u00ed con fuerzas para continuar en el lugar donde estaba, para asentarme en aquella casa y volver la espalda \u2014con correcci\u00f3n, siempre con correcci\u00f3n, la virtud suprema\u2014 a todo el mundo anterior.<br \/>\n\u00bbEra mi vida, mi decisi\u00f3n, mi futuro, mi camino, mi cuerpo, mis sentimientos, mi elecci\u00f3n, mi experiencia, mi rechazo, mi deseo, mi aceptaci\u00f3n, mis estudios, mis sue\u00f1os, mi mundo tan nuevo como yo pudiese, mis libros&#8230;, \u00a1el m\u00edo, el m\u00edo, el m\u00edo!<br \/>\n\u00bbMientras la furia de los pensamientos me elevaba por encima de todo, en un entusi\u00e1stico vuelo de ensue\u00f1o, y el bosque quedaba abajo, inm\u00f3vil y secreto, inescrutable, entend\u00ed, fascinado por la propia transformaci\u00f3n, con una mezcla de vanidad y miedo, que empezaba a convertirme en un monstruo. En el monstruo que hab\u00edan planificado que fuera. En un monstruo capaz de reunir en un solo cuerpo, en una sola vida, dos naturalezas diferentes, dos experiencias contrarias. Un monstruo que yo mismo no sab\u00eda que me habitase. Un monstruo.\u00bb<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-153 size-full\" src=\"http:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/panegreWEB.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/panegreWEB.jpg 650w, https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/panegreWEB-300x200.jpg 300w, https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/panegreWEB-600x401.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/p>\n<p>Con estas palabras finaliza <em>Pa negre<\/em> de Emili Teixidor (Barcelona: Columna, 2003), novela de merecida fama que le aport\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os a su autor una consideraci\u00f3n un\u00e1nime de cr\u00edtica y p\u00fablico, extensiva a la adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica posterior. Pero lo que me interesa aqu\u00ed no es reiterar una vez m\u00e1s las virtudes de la novela, sino examinar la figura de su protagonista, un chico avispado de posguerra, hijo de un padre ejecutado por rojo y de una madre obrera, que pasa largas temporadas con la abuela y unos t\u00edos cortijeros, en compa\u00f1\u00eda de un primo y una prima con los que juega a encaramarse en el ciruelo de delante de la mas\u00eda. Finalmente, ser\u00e1 dado en \u00abadopci\u00f3n\u00bb a los amos de la tierra, un matrimonio sin hijos, capaz de asegurarle el futuro prometedor que su familia no est\u00e1 en condiciones de proporcionarle.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La historia anterior, tan sencilla en apariencia, representa un inmejorable punto de partida para reflexionar sobre una variedad del resentimiento que acostumbra a ser pasada por alto. Desde Sade y Nietzsche, cuando menos, se ha segregado un abundante papelorio inmoralista alrededor del resentimiento que los \u00abd\u00e9biles\u00bb profesan hacia los \u00abfuertes\u00bb \u2014correlativo del desd\u00e9n ol\u00edmpico con que son tratados\u2014, as\u00ed como sobre las concreciones ideol\u00f3gicas que este ha revestido a lo largo de la historia. Tanto da si hablamos del cristianismo como religi\u00f3n de los esclavos, de las formas adoptadas por el quiliasmo o de la envidia igualitaria, en resumidas cuentas no constituyen sino muestras \u2014diversas, eso s\u00ed, tanto por el sentimiento que las anima como por sus plasmaciones sociales\u2014 de un mismo fen\u00f3meno: la desigualdad entre los individuos y los grupos a los que se adscriben. Ahora bien, no me consta que haya tanta literatura sobre una vertiente mucho m\u00e1s oscura de este fen\u00f3meno como el resentimiento que los desheredados pueden llegar, en determinadas circunstancias, a <em>incubar<\/em> \u2014el verbo es exacto, dado que el fen\u00f3meno exhibe todos los s\u00edntomas de una enfermedad moral autoinmune\u2014 contra sus or\u00edgenes.<\/p>\n<p>No estoy hablando, que no se me malentienda, de la necesidad de ocultarlos, compensada en tantas ocasiones con la agresividad del esnob, que el advenedizo experimenta en presencia de aquellos que no han tenido que esforzarse para conquistar su estatus; sino de la sorda necesidad de venganza contra los suyos \u2014empezando por la familia m\u00e1s inmediata\u2014 que envenena la vida de ciertos individuos, incapaces de perdonarles el hecho de haberlos tra\u00eddo al mundo. Se trata de un s\u00edndrome que puede aparecer (y aparece) con una cierta frecuencia en el marco de la lucha de clases, pero me inclino a creer que solo adquiere plena virulencia en contextos b\u00e9licos o de posguerra. Su encarnaci\u00f3n arquet\u00edpica la encontramos en la personalidad de aquel que se identifica completamente con los vencedores, hasta el punto de anularse a s\u00ed mismo para hacerse digno de compartir una victoria que no le corresponde.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-151 size-full\" src=\"http:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/warlordWEB.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"446\" srcset=\"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/warlordWEB.jpg 650w, https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/warlordWEB-300x206.jpg 300w, https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/warlordWEB-600x412.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/p>\n<p>La descripci\u00f3n anterior puede evocar la figura del <em>colaboracionista<\/em>, aunque se trata de puntos de vista diferentes, porque este, en la medida en que \u00abcolabora\u00bb con el invasor, no deja nunca de ser dolorosamente consciente de la <em>distancia<\/em> \u2014que es tambi\u00e9n expresi\u00f3n de una <em>jerarqu\u00eda<\/em>\u2014 que los separa. Las coincidencias son m\u00e1s grandes, en cambio, con lo que los mexicanos llaman <em>malinchismo<\/em>, refiri\u00e9ndose a la figura de la india Malinche, la amante de Hern\u00e1n Cort\u00e9s, pero esta denominaci\u00f3n circunscribe el fen\u00f3meno al caso del individuo que traiciona a su pueblo movido por la pasi\u00f3n que le provocan los forasteros, que en el caso de la figura hist\u00f3rica original se acrecienta con la atracci\u00f3n sexual hacia el enemigo, encarnado en la figura del conquistador. La pel\u00edcula <em>The War Lord<\/em> (1965) de Franklin J. Schaffner nos ofrece un ejemplo paradigm\u00e1tico de esta figura, tr\u00e1gica y enigm\u00e1tica al mismo tiempo, encarnada en el personaje de Bronwyn, una campesina bretona reci\u00e9n casada del siglo XI, que se ve obligada a someterse contra su voluntad al derecho de pernada del se\u00f1or feudal. De este encuentro surge una historia de <em>amour fou<\/em> \u2014que fascin\u00f3 largamente al poeta barcelon\u00e9s Juan-Eduardo Cirlot\u2014 resuelta con la ruina y el exilio de los amantes. Seguramente, no es nada casual que ambas referencias, la hist\u00f3rica y la cinematogr\u00e1fica, remitan a un personaje femenino, teniendo en cuenta que la condici\u00f3n heter\u00f3noma de las mujeres en el orden patriarcal agrava la percepci\u00f3n de su deserci\u00f3n, interpretada siempre como una doble traici\u00f3n: al propio grupo y a su condici\u00f3n de criaturas intr\u00ednsecamente sometidas. Y es que si bien, tal como se\u00f1alaba L\u00e9vi-Strauss, el intercambio de mujeres impide el ejercicio de un control familiar monopolista sobre los individuos del g\u00e9nero femenino, reforzando la solidaridad interna del grupo, de cara al exterior eso se traduce, por regla general, en una afirmaci\u00f3n de las restricciones destinadas a impedir la salida de las mujeres en direcci\u00f3n hacia otros grupos \u00e9tnicos.<\/p>\n<p>Creo, asimismo, que cometer\u00edamos un error de apreciaci\u00f3n si explic\u00e1bamos este tipo de conductas como meras manifestaciones del s\u00edndrome de Estocolmo. La relaci\u00f3n existe, sin duda, y se fundamenta en la identificaci\u00f3n con los que gobiernan la situaci\u00f3n en que se encuentra involucrado el sujeto. Ahora bien, el s\u00edndrome de Estocolmo dif\u00edcilmente puede llegar a transformarse en un fen\u00f3meno social, por lo menos a corto o medio plazo, si tenemos en cuenta la funci\u00f3n de contrapeso ejercida por la solidaridad grupal frente a la seducci\u00f3n emanada de los vencedores y la forma de vida que simbolizan. Adem\u00e1s, si la separaci\u00f3n entre vencedores y vencidos es demasiado radical por cuestiones de lengua, raza, creencias, etc., entonces la identificaci\u00f3n entre unos y otros ser\u00e1 imperfecta y el afectado por este s\u00edndrome nunca sobrepasar\u00e1, por m\u00e1s que lo pretenda, la condici\u00f3n subalterna del colaboracionista.<\/p>\n<p>Por contra, es all\u00ed donde el odio perturba los v\u00ednculos familiares y vecinales, en los contextos de guerra civil, incluidas sus posteriores secuelas, donde fructifican las \u00abcondiciones de felicidad\u00bb adecuadas para engendrar un cuadro sintom\u00e1tico como el que encarna el protagonista de <em>Pa negre<\/em>. La lenta digesti\u00f3n de la experiencia s\u00f3rdida y humillante de la derrota por unos adultos amedrentados, en forma de conversaciones empapadas de resentimiento y sobrentendidos, llenas de palabras dichas en voz baja detr\u00e1s de puertas entreabiertas, no pasa nunca desapercibida a la curiosidad de los ni\u00f1os. Otra cosa es que estos sean capaces de ir m\u00e1s all\u00e1 de la desorientadora sensaci\u00f3n preliminar de exclusi\u00f3n, proporcional a las precauciones adoptadas por sus mayores, y lleguen a interpretar con acierto los motivos de su conducta, que contrasta abiertamente con la desacomplejada propaganda \u00e9pica de los vencedores. En el peor de los casos, como refleja la pel\u00edcula <em>El laberinto del fauno<\/em> (2006) de Guillermo del Toro, este tipo de situaciones equ\u00edvocas pueden transformarse en aut\u00e9nticas pesadillas, producto de la capilarizaci\u00f3n del imaginario infantil por la crueldad de un mundo real cuyo car\u00e1cter amenazador se intuye de forma tan intensa como oscura. Por regla general, se trata de una sensaci\u00f3n transitoria, resuelta a medida que el ni\u00f1o crece y se le considera capaz de hacerse cargo de la memoria familiar y de gestionar con responsabilidad su divulgaci\u00f3n p\u00fablica \u2014no en vano las relaciones de solidaridad en el interior de un grupo experimentan un incremento de la tensi\u00f3n cuando su estatus se ve claramente socavado\u2014. Sin embargo, en condiciones especialmente digamos \u00abtraum\u00e1ticas\u00bb, este sentimiento de exclusi\u00f3n puede acabar volvi\u00e9ndose contra el comportamiento cautelar de los adultos y desembocar en una <em>fractura afectiva<\/em> irreparable, que enfrentar\u00e1 para siempre la visi\u00f3n del mundo del reto\u00f1o con la de sus progenitores derrotados. Por este lado, aquel comentario de Simmel de que \u00abel secreto no est\u00e1 en una relaci\u00f3n inmediata con el mal, pero el mal s\u00ed que est\u00e1 en una relaci\u00f3n inmediata con el secreto\u00bb, adquiere un sentido imprevisto.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-152 size-full\" src=\"http:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/LaberWEB.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/LaberWEB.jpg 650w, https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/LaberWEB-300x200.jpg 300w, https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/LaberWEB-600x400.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/p>\n<p>Toda personalidad, tal como nos recuerda Gordon W. Allport, posee un <em>punto de ruptura<\/em>, m\u00e1s all\u00e1 del cual se destruye completamente la integridad del yo, y este empieza a experimentar una imagen distorsionada de s\u00ed mismo. No siempre resulta f\u00e1cil explicar c\u00f3mo se gesta esta <em>traici\u00f3n<\/em> \u2014que no revuelta\u2014 contra los padres. Aun as\u00ed, me inclino a creer que no resulta suficiente la mera ocultaci\u00f3n de la derrota, sino que su caldo de cultivo requiere unos ingredientes muy particulares, que solo concurren en determinadas situaciones, entre las que destaca la muerte o el exilio del padre y su sustituci\u00f3n en la cama de la madre por un suced\u00e1neo de la figura paterna, que representa al mismo tiempo su imagen invertida e instila en el hijastro, de manera t\u00e1cita o expl\u00edcita, el sentimiento de que el rechazo a sus or\u00edgenes representa la condici\u00f3n indispensable para triunfar en la vida. Tambi\u00e9n puede ocurrir, tal como ocurre con el protagonista de <em>Pa negre<\/em>, que la desafecci\u00f3n del ni\u00f1o hacia sus progenitores aparezca como consecuencia de su \u00abadopci\u00f3n\u00bb por una familia de buena posici\u00f3n sin hijos \u2014como los se\u00f1ores Manubens\u2014, dispuesta a facilitarle las ventajas de una posici\u00f3n que su madre, una obrera viuda a causa del fusilamiento del marido, no puede ni so\u00f1ar proporcionarle. Obviamente, no estamos hablando de una adopci\u00f3n en el sentido estricto de la palabra, sino m\u00e1s bien de una especie de secuestro \u2014de guante blanco, si se quiere, pero secuestro al fin y al cabo\u2014 de los hijos m\u00e1s avispados de las clases desfavorecidas, llevado a cabo con el educado pretexto de que estas son incapaces de criarlos como es debido y de proporcionarles la formaci\u00f3n adecuada a sus m\u00e9ritos. De hecho, a lo largo de la historia esta pr\u00e1ctica \u00abcaritativa\u00bb ha sido, junto con el ingreso en el seminario, el principal recurso de los pobres occidentales a la hora de hacer carrera, siempre y cuando estuviesen dispuestos a renunciar a cualquier vestigio de conciencia de clase para integrarse en las \u00e9lites dominantes.<\/p>\n<p>Ni que decir tiene que los notables sab\u00edan perfectamente lo que se hac\u00edan; una larga pr\u00e1ctica los avalaba. A la vez que renovaban las \u00e9lites diezmaban la capacidad de resistencia de las clases subalternas, priv\u00e1ndolas de sus hijos m\u00e1s brillantes. En este terreno, por parad\u00f3jico que pueda parecer, la propia inteligencia de los ni\u00f1os escogidos constitu\u00eda la trampa en la que quedaban indefectiblemente atrapados. Otros m\u00e1s c\u00e1ndidos, en su situaci\u00f3n, se habr\u00edan aferrado desesperadamente, con todas sus fuerzas, a sus lealtades familiares, hasta el extremo de caer enfermos de a\u00f1oranza; pero la mayor parte de los escogidos eran demasiado listos por actuar as\u00ed, y tend\u00edan a ponderar su estado de manera \u00abracional\u00bb. La ignorancia de los motivos que se encuentran en el origen de las decisiones adultas, propia de la escasa edad, los induc\u00eda a interpretar el alejamiento del hogar familiar como una manifestaci\u00f3n de desafecto de sus progenitores \u2014en especial de la madre\u2014, de la que se segu\u00eda una experiencia desgarradora de agravio \u00edntimo, pagada casi siempre con la amarga moneda del resentimiento. Al proceder de esta manera, ya estaban perdidos, porque se ve\u00edan impelidos a interpretar su situaci\u00f3n de manera perversa, en t\u00e9rminos de <em>c\u00e1lculo <\/em>sobre las intenciones de los suyos.<\/p>\n<p>Vista as\u00ed, la reacci\u00f3n no puede ser m\u00e1s l\u00f3gica, teniendo en cuenta, como observa Simmel, que \u00ab[t]oda mentira, aunque su objeto sea de naturaleza real, constituye por lo que respecta a su esencia la suscitaci\u00f3n de un error sobre el sujeto que miente, ya que consiste en que el mentiroso esconde al otro la representaci\u00f3n verdadera que \u00e9l posee. La esencia espec\u00edfica de la mentira no se agota en el hecho de que el enga\u00f1ado tenga sobre la cuesti\u00f3n una representaci\u00f3n falsa, pues eso ocurre tambi\u00e9n con el simple error, sino que se agota con el hecho de que \u00e9l es inducido al enga\u00f1o sobre la opini\u00f3n interior de la persona que miente.\u00bb Y el fruto amargo de este enga\u00f1o no puede ser, como ya sabemos, sino el resentimiento, uno de los est\u00edmulos m\u00e1s poderosos que se conocen para la acci\u00f3n. As\u00ed pues, el peque\u00f1o reh\u00e9n, espoleado por este veneno, cuanto m\u00e1s se esforzaba por destacar e integrarse en el nuevo ambiente m\u00e1s rechazado se sent\u00eda por los suyos. Si todo iba bien y no se produc\u00eda ning\u00fan contratiempo, apenas salido de la adolescencia, el joven adulto hab\u00eda conseguido triunfar en la tentativa de construirse una casa en el interior de una prisi\u00f3n, cur\u00e1ndose en salud, es decir, amputando una parte esencial de su biograf\u00eda: las ra\u00edces. La biograf\u00eda de algunos eclesi\u00e1sticos ilustra a la perfecci\u00f3n el modelo de personalidad que trato de describir, entregada sin ninguna clase de restricciones ni escr\u00fapulos al servicio de la instituci\u00f3n en el seno de la que fueron, antes que educados, <em>elaborados<\/em>. Sintom\u00e1ticamente, cuando ocurre a la inversa, es decir, cuando son los hijos de las familias acomodados los que reniegan de la forma de vida de los padres y se identifican con las luchas populares, no acostumbran a sufrir una mudanza similar y se limitan a <em>desclasarse<\/em> \u2014circunstancia que conviene examinar siempre con todas las prevenciones del caso.<\/p>\n<p>En la peor de las hip\u00f3tesis, pues, que acostumbra a ser tambi\u00e9n la m\u00e1s veros\u00edmil, esta existencia desarraigada no tendr\u00eda sentido sin el apoyo de un odio sostenido contra la propia gente, que deriva fatalmente en una profunda indiferencia hacia la humanidad, a menudo confundida con alg\u00fan tipo de cosmopolitismo. Como si la v\u00edctima, vencedora de una guerra civil interior, antes de pasar a ser el verdugo de los otros, se viese obligada a transformarse en el verdugo de s\u00ed misma, extirpando cualquier germen hereditario de derrota oculto en el rinc\u00f3n m\u00e1s oscuro de su conciencia. Ciertamente, no resulta f\u00e1cil encontrar un correlato m\u00edtico de esta figura, semejante a una criatura mitol\u00f3gica contra natura que contiene en s\u00ed misma las figuras del amo y del esclavo. En cualquier caso, de una cosa no cabe duda y es que quien osa cortar de ra\u00edz su \u00e1rbol geneal\u00f3gico se queda sin aquel <em>far west<\/em> privado que todos atesoramos, y se ve obligado a abandonar el mundo dulce e inocente de los frutos sabrosos y a deambular por la tierra amarga, como Ca\u00edn y su linaje de acuerdo con la representaci\u00f3n que hizo en 1880 en un lienzo memorable el pintor Fernand Cormon.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-154 size-full\" src=\"http:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/CainWEB.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/CainWEB.jpg 650w, https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/CainWEB-300x167.jpg 300w, https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/CainWEB-600x334.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/p>\n<pre>\u00a9 Josep J. Conill. Publicado originalmente en <a href=\"http:\/\/escritsanemics.blogspot.com.es\/2015\/01\/el-botxi-de-la-seva-genealogia.html#comment-form\"><em>Escrits an\u00e8mics<\/em><\/a>)<\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abY entonces volv\u00ed a encontrar aquel punto de apoyo que hab\u00eda descubierto el \u00faltimo d\u00eda de estudio a la Nov\u00edssima, aquella rabia honda y persistente, desbordante, implacable, contra todo y contra todos, y me sent\u00ed con fuerzas para continuar en el lugar donde estaba, para asentarme en aquella casa y volver la espalda \u2014con correcci\u00f3n, &hellip; <a href=\"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/es\/2017\/06\/04\/el-verdugo-de-su-genealogia\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El verdugo de su genealog\u00eda<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[338,330,350,344,354,328,348,324,356,352,342,332,322,326,340,346,336,334],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150"}],"collection":[{"href":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=150"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":202,"href":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150\/revisions\/202"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/inpuribusllibres.com\/summacavea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}